Elegir el juguete adecuado para cada etapa del crecimiento es clave para favorecer el desarrollo infantil. No todos los juguetes son iguales ni cumplen la misma función educativa, por lo que es importante tener en cuenta la edad y las necesidades del niño.
Durante los primeros años, los juguetes sensoriales ayudan a estimular los sentidos y la motricidad fina. A medida que crecen, los juegos de construcción, encajables y de imitación fomentan la coordinación, la imaginación y las habilidades sociales. Para niños más mayores, los juegos educativos que implican lógica, estrategia o creatividad refuerzan el aprendizaje y la capacidad de concentración.
Seleccionar juguetes adaptados a cada etapa no solo garantiza mayor seguridad, sino que también potencia el interés del niño y hace que el juego sea más enriquecedor.